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Image by Aaron Burden

Mi encuentro con DIOS 

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*Él es el importante*


“Él debe tener cada vez más importancia y yo, menos.”

Juan 3:30

*LECTURA DEL DÍA: JUAN 3:22-36*


Por naturaleza y en parte por nuestra creación, buscamos ser los más importantes, ser el centro de atención es el alimento tan preciado para muchos y aún a costa de todo. Nuestra persona e integridad es siempre lo primero, o como decimos los mexicanos, “Primero mis dientes y después mis parientes”, haciendo referencia a la importancia de nosotros mismos.


Pero, al llegar al cristianismo encontramos que no todo se trata de mí, que en realidad todo lo que se ha creado es para la gloria de Dios, incluso el apóstol Pablo reitera que lo que Dios hace en tu vida es para Su gloria, que tu vida misma es transformada y cambiada para darle gloria a Dios.


Por eso es difícil como personas aceptar el cristianismo, porque ahora se trata de lo que Dios merece, de lo que Dios pide. ¿Te has dado cuenta de que Dios ha ofrecido mucho? Dio a Su Hijo, nos dio sanidad, bendiciones, hizo todo lo creado para nosotros, pero Él pide. Tal vez no hayas escuchado esto, pero desde el principio Él apartó al árbol en el centro del jardín, pidió a Abraham que le diera su hijo, y así hasta llegar al punto donde Juan el bautista reconoce que su ministerio no tiene tanta importancia en sí mismo, su ministerio toma significado porque trae gloria a Jesús.


Lo que te quiero decir es que tus logros y metas cumplidas no son tan importantes si Dios no se glorifica en ellas, que todo lo que hagas no es en sí relevante, a menos que sea Dios exaltado. Sueña en grande, cumple tus objetivos y sé grande, pero recuerda que debes darle la gloria a Dios, ¿Por qué? Bueno, porque Él es quien te creo, quien dispuso todo para que lo lograras, y Él soñó todo eso para ti. Sé agradecido, es lo menos que puedes hacer y dale la gloria a Dios.

¿Cómo es nuestro Dios?*


“porque, mientras caminaba observé la gran cantidad de lugares sagrados. Y uno de sus altares tenía la siguiente inscripción: “A un Dios Desconocido”. Este Dios, a quien ustedes rinden culto sin conocer, es de quien yo les hablo”.

Hechos 17:23

*LECTURA DEL DÍA: HECHOS 17:16-25*


¿Cómo es Dios? ¿De qué color es Su piel? ¿Qué significa que Dios hizo al hombre a Su imagen y semejanza? ¿Es sanguinario y castigador, o amoroso y perdonador? Pudiera ser que muchas personas estén adorando a un ser que no conocen.


La comunión y la fortaleza de una relación sólo pueden darse sobre la base del conocimiento mutuo. Sólo acercándose a Dios es que se puede tener comunión con Él. Corremos el riesgo de hacer nuestro también el problema de los atenienses: tener el pedestal de un Dios al que adoramos pero que no conocemos.


El pasaje arriba citado nos da unas pinceladas de cómo es Dios:


 Es el Dios que hizo el mundo. Los relatos de la creación no informan sobre los orígenes del universo en el sentido científico; nos da un testimonio de fe sobre su origen, que las ciencias de la naturaleza no pueden ni confirmar ni refutar. Por otro lado, que Dios sea el creador implica de por si la benigna dedicación de Dios al mundo y al hombre.


 No habita en templos hechos de mano. Hay quienes creen que por el hecho ir a la Iglesia se encuentran con Dios, y por eso toman la actitud de “¡Ya cumplí!”


 No necesita del hombre para estar satisfecho. No necesita que sean satisfechas sus necesidades, puesto que no las tiene “Pues todo es suyo y de lo recibido de su mano le damos…”


 Él es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. Él satisface cualquier necesidad, pues Él es quien da. ¿A quién? a todos.


 Él no está lejos de ninguno de nosotros. Si te sientes lejos no ha de ser porque Él esté fallando, ¿verdad?


 No está en la luna ni del otro lado de la Tierra o en el fondo del mar. No está en “el lugar de los dioses”, en el Olimpo. Está aquí, donde quiera que le alabes de corazón y te acerques a Él con humildad



*No le sigas la corriente*


“¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen! Átalas alrededor de tu cuello como un recordatorio. Escríbelas en lo profundo de tu corazón. Entonces tendrás tanto el favor de Dios como el de la gente, y lograrás una buena reputación”.

Proverbios 3:3-4

*LECTURA DEL DÍA: PROVERBIOS 3*


En el mundo, todo se hace según lo que convenga, lo que te haga sobresalir, lo que te haga ganar, y no importa el camino que haya que tomar ni las personas que tengas que dañar para alcanzarlo. Pero si quieres que Dios gobierne tus asuntos, debes mantenerte firme cultivando los principios y valores del Reino en tu corazón y con los que te rodean. El respeto, la lealtad, la bondad, el amor, la integridad, la humildad, no están de moda, pero un hijo de Dios practica esos valores, aunque todo el mundo lo considere anticuado y hasta tonto.


Hay personas, por ejemplo, que cuando compran algo y el que cobra comete un error no lo corrigen, que se dan cuenta que pueden “arreglar” algo en su declaración de impuestos para pagar menos, que encuentran algo valioso y no intentan encontrar al dueño, que a costa de mentiras consiguen cerrar negocios o quedar bien con otros, etc. y se consideran bendecidas por Dios.


Situaciones como esas no son beneficios que Dios quiere darte porque no sólo sería sacar provecho de alguien de manera incorrecta, sino que está basado en acciones pecaminosas. Todas esas situaciones, son pruebas de integridad que no estás aprobando. En momentos como esos, no puedes quedarte pasivo y de brazos cruzados, debes hablar, corregir, arreglar, entregar lo que no te corresponde y Dios te bendecirá por tu rectitud.


Quienes están dispuestos a realizar cualquier cosa turbia, deshonesta o torcida con tal de salir beneficiados, renunciando a sus valores y principios cristianos, simplemente es por su falta de confianza en Dios. No pienses que debes ayudar a Dios para que te vaya bien, para hacerte justicia, para darte nuevas oportunidades, para defenderte o para beneficiarte de todas las maneras que imagines. Si lo dejas, Él te sorprenderá con lo que puede hacer en tu vida sin afectar de ninguna manera a otros, porque Él es justo, es Bueno, es Fiel, y sobre todo, te ama. Pero debes estar dispuesto a mantenerte firme y serle fiel con tus acciones.

Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

Salmo 84;10

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